Ámale cuando su corazón corra tanto como el tuyo
cuando os tocáis la piel
Ámale cuando tengas la risa floja y no sepas por qué
Cuando su cielo esté en el centro de tu andar
Y tus andares no te importen si no es con él
Ámale si su sonrisa infinita vacía el saco de tus problemas
Si le gustas más bajo la lluvia
Y si le gusta el café
Ámale si sabe escucharte aunque no calles
Sobretodo cuando escucha lo que no dices
Si su mirada es para ti
Si en su boca tienes tu colchón
Y en sus manos tu placer
Ámale
Ámale
Pero sobretodo
Ámale
Si le gusta
El café.
Beni S. Abucha.