#2
Con los restos del huracán bien pude – y debí – construirme
nuevamente. En su lugar sólo levanté un castillo sólido en mi cabeza y
apariencia. Y ahora cuando realmente llueve me pregunto si la apariencia y el
autoengaño servirán para no mojarme. Y mojado me pregunto si esa ralla no es
demasiado pequeña.
B.