Noche
de fuego, de pasión dicen que es la Noche de San Juan. Llega el verano y toca
salir a prender el pasado. Esta vez era un lunes que llovía, y se fue a la
mierda. Llovía, y no pudo ser mejor noche.
Te
encontré refugiada con la trenza mojada y el alma empapada. El fuego estaba en
tu mirada, en llamas. Me miraste y sonreíste, tímida e inocente como siempre,
pero invitándome una vez más a lo prohibido. Eran las doce y media de la noche
cuando el tiempo dejó de pasar, el mañana dejó de existir, y los truenos
echaban a quien quedara en las calles para que estuviéramos solos. Y así nos
quedamos, frente a la hoguera.
Mi
corazón latía a toda pastilla cuando meneaste las caderas, te subiste sobre mis
piernas y comenzaste a quitarte la ropa. Agarré tu cintura y sólo con la mirada
ya me habías follado. Acosté mis labios en tu boca, que mordías y tratabas de
esquivar para que fuera detrás. Tu cara era poesía y el calor de tu sexo su
mejor rima. Besaba tu cuello mientras tu olor me hipnotizaba…bruja.
Todo
aquello antes del punto final, tan final que no admitía dos puntos suspensivos.
Ni un quizás, un tal vez, un si acaso o un ya veremos. Ni un ápice de esperanza
dejaron las palabras de tus labios, que se entretenían entre mi cuello.
Esa
noche el incendio lo hicimos nosotros, esa noche, que llovía. Por eso cada
noche de San Juan estaré recordando tu piel; cada noche de lluvia será el
llanto de este cielo.
suspensivos
suspensivos suspensivos suspensivos suspensivos suspensivos
. . .
suspensivos
suspensivos suspensivos suspensivos suspensivos suspensivos
+04.15.55.png)
+04.22.39.png)
+14.04.19.png)