No voy a tardar demasiado en decirlo. Porque me estoy
quemando y no aguanto un segundo más. Ahora que vivimos dos realidades
diferentes, que has puesto una orden de alejamiento a mi corazón… Que asumes
tal perspectiva de mis actos que justificas y reivindicas cualquier desprecio,
de la forma más cruel posible. Ahora que veo odio donde hubo el más sano amor
que jamás he conocido. Ahora que me dicen que saque pecho y pase página. Te
diré todo lo que pienso de ti. Voy a rajar todo lo que siento. Con toda sinceridad.
Cuando imagino que harías honor a la mitad de lo que dices que me has querido y
nos sentaríamos a hablar las cosas. Te diría.
Que gracias.
Cuídate mucho.
Y que lo siento.
Adiós.