Presuntos inocentes de nada. Tengo todo hecho
un desastre, las botellas de vino se organizan en torno a filas conspirando
contra mí. ¿Pero de parte de quien estáis malditas? Anoche os creía tan aliadas…
Igual que tú. ¿Qué coño fue eso? El azar
lo dispuso así. Cómo no. Más vale tener suerte que talento escuché una vez a un
tipo sabio. Del mismo modo, lo dispuso al revés. Tantos pares de ojos
deambulando cuando no me cabe la menor duda de que nadie disfruta tanto como yo
viendo reflejar los míos en los tuyos. No me creo que nadie vea detenerse el
tiempo cuando nuestras miradas chocan, que se exciten de tal manera que parezcan
consumarlo todo; que hagan el amor con las palabras mientras me acaricias con
tu mirada.
Pero de qué sirve
Si al final
Eliges la cuesta
…
Al fin y al cabo no todo va a ser cuestión
de azar.

Elegir la cuesta es una opción saludable siempre...
ResponderEliminarMedítalo.
!Te felicito por tu puesta en escena! Cuídate y disfruta de los capuccinos ;)
La cuesta es una opción saludable.
ResponderEliminarTambién el gimnasio.
Y yo la quiero en mi cama.
Y después, nos preocuparemos por la salud.
Disfrutaré de los capuccinos tanto como de tus comentarios. Un abrazo querida.