miércoles, 12 de noviembre de 2014

-36ºC




Hoy seré ese medio par de enamorados durmiendo a menos treinta y seis grados, sobre una cama terriblemente espaciosa. Todavía tengo el quinto Chanel de tu piel atrapado en mis sábanas. Él no quiere salir y yo no quiero dormir solo. Y sueño tus tatuajes sembrado semillas en mi cama para que brotes de alguna manera. Porque hoy, que no estás, necesito que vuelvas…para follarme como si fuéramos animales, porque con tu tacto las noches tardan menos tiempo en consumirse. Aún tengo tu sujetador tirado por mi habitación, la botella de Martini y los papeles de aquel chocolate negro. Son los restos de tu huracán y…joder, nena, necesito que vuelvas.


by SyA

2 comentarios:

  1. Me has recordado a mi hace un año, cuando mi naranja entera y yo, aún no vivíamos juntos...

    Eso se llama "echodemenismo extremo". Y es una putada.
    Sobretodo cuando hay kilómetros entre los cuerpos.

    En estos casos, lo de dar ánimos es una falacia.

    A mi (y a él) me(nos) salvó la vida escribir.

    Es lo único que te puedo decir, compañero. Un abrazo.

    P.D: el texto me ha encantado. Y la musa, también. Compartimos tatuaje (pero distinto lugar y distinto tamaño) que huele a Malasaña.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te admiro tanto que tu comentario me da la esperanza de parecerme a ti el año que viene :D

      Escribir es una necesidad que termina convirtiéndose en la solución al final...

      Gracias por pasarte por mi cueva, comentar, y me alegra muchísimo que te guste el texto. Ah! y sí,...huele a Malasaña de una forma exagerada :D

      Eliminar