miércoles, 1 de abril de 2015

Gulag Orkestar



Por algún motivo la mecha sólo quiso consumir el borde derecho de aquella vela. Mientras el izquierdo permanecía intacto. Y es que el fuego es así de caprichoso. Yo como siempre observando estos detalles sin importancia mientras tú cabalgabas finamente, moviendo tus caderas dando sentido a la palabra sensualidad. Lo poco que ese fuego proderechista quiso iluminar se abrazó con el olor a canela que la vela despertaba. Los bombones de crema de champagne y lo que quedó de hachis acompañaban, sobre la mesilla, a esas poesías que escribí al pasado. Y así dimos forma a la escena en la habitación, así conformamos el nido con el que soñé desde que nos miramos la noche de aquel día que no recuerdo muy bien a qué salíamos. Tú con esos ojos de gata reunías los elementos para que cualquiera perdiera la cabeza: Eras elegante, sensual, tenías estilo…y de cuando en cuando se te iba la cabeza dejándonos a todos atónitos[1].  Fui la cera que derretiste a ritmo de los Beirut. Y fue un placer. Y qué placer…




[1] Según la RAE, “pasmado o espantado de un objeto o suceso raro”. Me cuelgo la medalla por no haberlo podido definir mejor.

La più sexy della città più dolce...


by SyA




2 comentarios:

  1. Me encanta ese final redondo con pocas palabras. Te felicito.

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    1. Me alegro de que te guste. A mí también me parece redondo. Gracias <3

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