Imagínatelo. Tú y yo al
final de un verano que no quiere acabar. Imagínatelo. Que tímidas las primeras
gotas comienzan a caer, y nos refugiamos en nosotros acariciándonos la piel.
Que te miro y me sonríes. Imagino que tus rizos son reales. Que tu risa es infinita.
Imagino mis labios besando los tuyos, mis manos tocando las tuyas, tus palabras
poniendo mi mundo patas arriba. Imagina que paramos el tiempo. Imagínatelo. O
mejor. Hagámoslo.
B.
El verano te ha dado para imaginar y desimaginar...
ResponderEliminarNoto evolución. Noto cambios.
El verano ha sido maravilloso. Evolucionando como un primate y cambiando como un humano.
Eliminar