martes, 9 de junio de 2015

Buenos días

Mis ojos reflejados en los tuyos asistieron a una sonrisa, que se escapaba culpable de sinceridad. Un flequillo rojizo que se apoya en tu frente hace la rima consonante al verde de tus miradas. Mis piernas perdidas entre las tuyas buscan no encontrarse jamás. Y apagar la luz como quien entiende que todo está perfecto, para ponérselo difícil al sueño que se aproxima, que difícilmente superará nuestra pasión en tierra.


Y entonces despertar para seguir en un sueño cuando sentí tus besos por todo el cuerpo y tus manos acariciándome la piel. Y es que a veces, buenos días no es sólo una expresión. Sino una descripción que se queda corta.

Mi lugar favorito de Madrid

2 comentarios:

  1. Los días, cuando son buenos, siempre se quedan cortos...

    Propongo no medir.

    De nuevo, estás muy inspirado :)

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  2. Mis mejores buenos días son cuando despierto a tu lado... Una sonrisa al despertar y un beso, hacen que ya que el día sea mejor que cualquier otro día

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