Ya lo decía Quique,
un día giras una esquina y te giras tu también. Y se te queda esa cara de
gilipoyas, como quien pierde una champions en el minuto 93. Nunca creí
reencarnarme en unos zapatos viejos, mucho menos sin morir en vida. Entonces te
ves agarrado como a un clavo ardiendo a esos dos puntos que conviertan al final
en suspensivos. Y mientras tanto no me salen los poemas machitos donde fuiste
una hijadeputa y yo el pobre cachorro que muere solo en la noche bajo la
lluvia. Sólo me sale decirte que vuelvas.
Pero qué coño va a escribir mi pluma, si tengo el tintero lleno de lágrimas.
Todo lleva su proceso... Por algo es proceso. Y los puntos suspensivos te traerán otros puntos y seguido y puntos finales. Y comas. Y exclamaciones... Y sobretodo interrogaciones.
ResponderEliminarPero piensa algo: nada es eterno... Ni lo "malo".
Tus valoraciones son puntos de equilibrio en medio de todo el caos.
ResponderEliminarGracias. Miles de abrazos.