Eres mi taquicardia
Mis buenos días
Pero sobretodo mis
buenas noches
Eres mi sonrisa de
vuelta
Tras mi paso por el
infierno
Eres el “tengo que
irme”
Pero sobretodo mi
“quédate”
Eres la mano que
responde
con caricias mis
caricias
La mirada que bajas
Y acompañas con
sonrisas
Mi princesa en calma
Pero sobretodo mi
fiera en la cama
La conversación más
profunda
Los chistes más
malos
Y mis teorías más
estúpidas
Eres lo que sabes de
mi
Pero sobretodo
Lo que nadie sabe de
nosotros.
B.
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| Contigo es el lugar |

Me recordaste a Sabina en los primeros versos. (Como dicen los modernos: eso es bien).
ResponderEliminarEl final me encanta. Es original y deja un "no se qué" pensativo en el ambiente.
Si te recuerdo a Sabina es que las cosas van por el buen camino...
ResponderEliminarGracias por tus palabras, un abrazo!